El cambio climático nos expone cada vez más a episodios meteorológicos extremos. No solo la sequía y la escasez de agua plantean problemas, también las lluvias intensas y el exceso de agua. Esto afecta a la naturaleza, a la agricultura y a nuestro entorno. Basta pensar en espacios naturales desecados, descensos del nivel freático, pero también en inundaciones y suelos saturados que no pueden absorber el agua con suficiente rapidez.

Una forma inteligente de gestionar mejor el agua de lluvia es crear wadi. Son sistemas naturales de retención que almacenan temporalmente el agua pluvial y la infiltran lentamente en el suelo. Así, los wadi ayudan a reducir los encharcamientos, recargar el acuífero y aumentar la biodiversidad.