La ciudad rumana de Turda se ha consolidado con firmeza como referente en el desarrollo urbano sostenible, con especial atención a la biodiversidad, los materiales ecológicos y la eficiencia energética.

Un ejemplo claro es su galardonado plan de movilidad sostenible, con la implantación del transporte público eléctrico y la ampliación de la infraestructura ciclista. En el marco de su estrategia verde, Turda plantó en 2023–2024 en el centro urbano un número considerable de Acer campestre 'Elsrijk' y Betula pendula 'Zwitsers Glorie' con una circunferencia de tronco de 25–30 cm. Esta cuidada actuación de renaturalización no solo embellece el espacio público, sino que también contribuye a mejorar la calidad del aire, aumentar la biodiversidad y reforzar la resiliencia frente al cambio climático. Así, Turda reafirma su compromiso con un futuro urbano sano y sostenible.