Para el exclusivo resort de bienestar Sweet Lake Wellness en Zoetermeer se ha creado un entorno verde que encaja a la perfección con la experiencia de calma y relajación. El complejo, situado en Van Tuyllpark, figura entre los mayores centros de wellness de los Países Bajos y combina instalaciones de lujo con un jardín de generosas dimensiones.

El jardín constituye una parte esencial del concepto global. Los visitantes se desplazan entre saunas, baños y zonas de descanso a través de un paisaje cuidadosamente diseñado con estanques naturales, plantaciones variadas y una rica diversidad de árboles. Así se crea un entorno en el que interior y exterior se funden, y en el que los huéspedes sienten que se desprenden por completo del entorno cotidiano. 

En cada parte del diseño, la experiencia es el eje central: rincones resguardados bajo las copas de los árboles, ejes visuales abiertos sobre el agua y la vegetación, y una imagen estacional que cambia a lo largo del año. La plantación contribuye a una atmósfera tranquila y natural, y refuerza el carácter del resort como lugar para bajar el ritmo y relajarse.

El resultado es un conjunto coherente en el que arquitectura, técnica y vegetación se refuerzan mutuamente, y en el que el paisaje desempeña un papel indispensable en la experiencia global del visitante. 

El contratista del proyecto fue Koninklijke Ginkel Groep

El arquitecto paisajista fue Hans Bouwens