Al pensar en árboles frutales, la mayoría de la gente imagina manzanas y peras. Lógico, ya que son los que más se ven en huertos y jardines. Pero hay más tipos de frutas y nueces resistentes al invierno en nuestro clima de lo que podrías esperar. Especies que crecen bien aquí, ofrecen frutos interesantes y aportan algo extra como árbol en un proyecto. 

¿Por qué los árboles comestibles aparecen cada vez más en los proyectos?

En los últimos años, los bosques comestibles y jardines de recolección han aumentado considerablemente en los Países Bajos. Lo que comenzó como iniciativas a pequeña escala de particulares y fundaciones, ahora también lo vemos en los municipios. Utrecht, Nijmegen y Almere han incorporado bosques comestibles en su política verde. En fincas, se restauran huertos tradicionales o se amplían con especies especiales. Y en barrios nuevos, cada vez aparecen más jardines de recolección donde los residentes pueden cosechar frutas y nueces. Muchos de estos árboles también florecen abundantemente, lo que los hace valiosos para los polinizadores. Los nogales como el nogal y el avellano son además árboles fuertes y tolerantes a la sequía que pueden soportar bien el cambio climático. Esto los hace interesantes para proyectos donde se busca más que solo árboles ornamentales. En este artículo describimos algunos árboles frutales y de nueces especiales que vale la pena conocer.